Pedaleando por el mundo

HISPALIS-OLISIPO: PEDALEANDO DE SEVILLA A LISBOA POR LOS VIEJOS CAMINOS

 

Em bicicleta de Sevilha a Lisboa pelos velhos caminhos

 

 Se trata de un cicloviaje que comunica las dos más

importantes ciudades del suroeste  peninsular. Una gran

ruta por caminos y viejas carreteras comarcales que nos

llevará a descubrir bonitos y tranquilos parajes de una

naturaleza bien preservada: las dehesas de la sierra de

Sevilla , la bellísima Sierra de Aracena y Picos de Aroche,

las floridas planícies alentejanas y los grandes bosques de

 pinos y alcornoques típicos del suroeste portugués. La

ruta concluye por el entorno de la bahía de Setúbal, la

incomparable Serra da Arrabida y cruza el Tejo para llegar

 a la capital portuguesa, Lisboa.

Un recorrido repleto de historia por lo que son las

antiguas regiones de la Bética, Baeturia Céltica y

Lusitania. Un redescubrimiento de las viejas ciudades

romanas de Hispalis, Itálica, Turóbriga, Sirpe, Pax

Julia, villa romana de S. Cucufate, Salacia, Cetóbriga y

Olisipo.

MAPA DEL TRAZADO DE LA RUTA


Ver EN BICICLETA DE SEVILLA A LISBOA en un mapa más grande

 

SEVILLA-LISBOA POR LOS VIEJOS CAMINOS

Distancia total: 538,38 kilómetros

Número de etapas: 11

 Media por etapa: 48,94 kilómetros/día

Distancia total de kilómetros por asfalto (carreteras secundarias y

tramos urbanos): 383,56  Km ( 71,80 %)

Distancia total por caminos de tierra y vías para bicicletas: 151,82 Km

(28,20 %)

 

 NUEVA GUÍA DE CICLOVIAJE

GUÍA CON UN DETALLADO RUTÓMETRO, PERFILES DE ETAPA, MAPAS, RUTAS COMPLEMENTARIAS, COORDENADAS PARA GPS  Y UNA SECCIÓN DE "COMER Y DORMIR  EN RUTA".

LA GUÍA SE PRESENTA EN FORMATO PDF, CON UN TOTAL DE 45 PÁGINAS. ESTA ES LA ESTRUCTURA DE LA GUÍA:

1) INTRODUCCIÓN

2) LIBRO DE RUTA (Es la parte más detallada de la guía en la que se describen once etapas en línea y tres complementarias. Con tan solo un cuentakilómetros bien calibrado se puede realizar perfectamente el recorrido de Sevilla a Lisboa)

3) SECCIÓN COMER Y DORMIR EN RUTA (Se incide principalmente en alojamientos y restaurantes con buena relación calidad/precio. Muchos de ellos situados a pie de ruta.)

4) OTROS CONSEJOS (Situación y horarios de visita de recintos arqueológicos, poblaciones de interés cercanas a la ruta, horarios de barcos, etc.)

5) MAPAS Y PERFILES DE DESNIVEL DE TODAS LAS ETAPAS EN LÍNEA

PRECIO DE LA GUÍA: 5 €

PRECIO DE LA GUIA+ARCHIVOS (formato GPX) PARA GPS: 7 €

Aunque la totalidad de la ruta se puede realizar perfectamente sin la utilización de GPS, se facilitan las herramientas necesarias para los usuarios habituales de este tipo de dispositivo.

Las dos formas de adquirir la guía son.

A)PAGO CON PAYPAL

- GUÍA Hispalis-Olisipo (formato PDF) : 5 €

- GUÍA Hispalis-Olisipo (formato PDF + GPS) : 7 €

B)INGRESO EN CUENTA CORRIENTE: contactar a este correo

 e-mail

En ambos casos, los archivos de la guía PDF así como los archivos GPX para GPS, siempre se envían a una dirección de correo electrónico, mediante la web de envío de archivos (http://www.wetransfer.com/). Para más información sobre la adquisición de la guía, pueden enviar un correo electrónico a:

 e-mail 

 

DESCRIPCIÓN DETALLADA DE LA RUTA HISPALIS-OLISIPO 

 

 
Prólogo: Sevilla, la vieja Hispalis.

Asentada desde hace más de dos milenios en la orilla del río Guadalquivir (el río Tertis de los tartessos y el Betis de los romanos) en un enclave estratégico en pleno valle del Guadalquivir. Sus primeros pobladores se remontan a la época tartésica (1000-500 A.C), cultura más evolucionada de todas las que poblaban la Península Ibérica en aquella época. El influjo de los fenicios (pueblo comerciante del Mediterráneo Oriental) aporto su cuota en este desarrollo de la civilización de Tartessos. Como muestra más evidente de esta época ha llegado hasta nuestros días el tesoro del Carambolo, un asentamiento en la colina del Aljarafe, en las afueras de la ciudad. Tras la caída de esta brillante civilización, todavía no se conocen exactamente las causas, serán los turdetanos, pueblo íbero asentado en el suroeste de la península, los que ocupen el solar de la antigua Tartessos. En el Museo Arqueológico aloja actualmente este tesoro del Carambolo.

Tras las guerras púnicas de Cartago frente a Roma, llegan los romanos a Iberia. Desde el siglo II A.C. hasta el V D.C la civilización romana se asienta en toda Andalucía, la región Bética romana. El influjo de Roma es evidente, la romanización es fuerte en el sur de la península. Innumerable es el patrimonio de la cultura de Roma que todavía permanece en Andalucia:  monumentos, teatros y anfiteatros, circos, termas, templos, etc. Más allá de eso, el poso cultural de aquella época se refleja en un estilo de vida que dos milenios después todavía perdura entre nosotros; posiblemente más que cualquiera de los legados culturales que otros pueblos venidos a posteriori nos hayan podido dejar.

La vieja ciudad romana, Hispalis, tenía su foro en el actual centro de la Sevilla moderna, en torno a la zona de la Encarnación-Alfalfa-San Isidoro-Santa Cruz. Los restos de la vieja Hispalis descansan en su mayoría a algunos metros bajo el suelo de la actual ciudad, siendo numerosos los restos que aparecen cada vez que hay nuevas obras. El ejemplo más visible el el templo romano situado en la calle Mármoles y los nuevos restos que se pueden visitar en la Plaza de la Encarnación. En el Museo Arqueológico podemos observar una buena colección de restos romanos, así como en el Palacio de Lebrija.

Tras la caída del Imperio Romano, llegan a la Bética los pueblos denominados "barbaros": sucesivas invasiones de suevos, vándalos ( "Vandalicia" que parece ser el origen del nombre actual de Andalucía), bizantinos y sobre todo de los visigodos ( pueblo originario de la antigua Aquitania romana). Estos últimos son los que permanecerán más tiempo en Hispalis. De esta época destaca la obra de San Isidoro de Sevilla, erudito y escritor. Una de sus obras ,"Las Etimologías", va a ser obra de referencia durante todo el Medievo europeo.

Las luchas intestinas entre los visigodos van a favorecer enormemente la invasión de los árabes en el siglo VIII. Durante cinco siglos la ciudad es dominada por los árabes. Su presencia se manifiesta en monumentos como el Alcázar, la defensiva Torre del Oro y sobre todo por la famosa torre de la Giralda, aunque el campanario de esta sea de construcción posterior por los cristianos. Durante esta época también se desarrolla en la ciudad un importante enclave judío en lo que se conoce actualmente como La Judería, un bonito y tranquilo barrio de calles estrechas en torno a las calles Vidrio y la plaza de San Bartolome.

En 1248 los cristianos reconquistan la ciudad con el Rey San Fernando al frente. Por este importante acontecimiento histórico la ciudad honró al Rey proclamándolo su patrón. Es el final de la edad media y los estilos góticos, mudéjares e incluso detalles del románico, son los que se pueden observar en todos los monumentos e iglesias del casco histórico de la ciudad que pueden visitarse actualmente: Omniun Sanctorum, San Marcos, San Esteban, Santa Marina, Santa Paula,  son algunos ejemplos representativos. El paseo por estos barrios de la ciudad es más que recomendable; es una recóndita parte de la ciudad, de calles estrechas y fuera de los circuitos turísticos habituales. Sin embargo la culminación del gótico en la ciudad es la imponente catedral de Sevilla, el tercer templo más grande de la cristiandad.

Con el descubrimiento de América en 1492, la ciudad pasa a desempeñar un papel importante en el tráfico de barcos y mercancías desde su puerto y hacia América. Se asientan todo tipo de personas venidas de fuera: navegantes, comerciantes (genoveses principalmente), burócratas, y un organismo determinate: El Archivo General de Indias (precios edificio renacentista que merece una visita), centro neurálgico de todas las operaciones con América, que generaban importantes beneficios económicos ya no solo a la ciudad sino a toda el Reino de España. Sevilla paso a desempeñar durante más de siglo y medio el papel de puerto de Indias, en aquella época la ciudad pasa a ser una de las más importantes de Europa. El actual barrio del Arenal, a orillas del río, era una explanada donde se situaba toda la infraestructura necesaria y un auténtico deambular de personajes de todo tipo: marineros, cargadores, comerciantes, prostitutas, mendigos, pícaros...
Miguel de Cervantes se inspiró aquí, en este ambiente, para más de uno de los personajes de sus novelas.
Algunas muestras de estilo renacentista que se construyen en esta época son el Archivo de Indias y el edificio plateresco del Ayuntamiento. También lo es La Casa de Pilatos, aunque este suntuoso palacio incluye elementos mudéjares y góticos.
 
El barroco es un estilo que deja una impronta destacada en el casco histórico de la ciudad, es el estilo que coincide con el gran apogeo de esta. Se puede observar en numerosa iglesias y en sus retablos y altares, pero muestras representativas de este son los edificios del Hospital de la Caridad, San Telmo y el Hospital de las Cinco Llagas. Es la época dorada del arte con pintores como Velázquez o Murillo y escultores de la talla de Martínez Montañés, Juan de Mesa, Gijón, Vazquéz "el viejo", Ocampo, Roldán,etc. La mayoría de  ellos especializados en imagineria religiosa. Gran parte de este legado se ha mantenido y realzado por la fiesta más importante de la ciudad: La Semana Santa. Siete siglos contemplan esta celebración de raíz religiosa y de gran componente artístico y popular. Es toda una experiencia intentar vivir esta celebración por las calles de la urbe. Cada año en primavera se muestra esta celebración, esencia de la ciudad, aunque no será fácil de captar por parte del viajero.
 
Tras el traslado del eje comercial con América a la vecina ciudad de Cádiz, la ciudad inicia un lento declive del que no termina de recuperarse en los siglos siguientes, vive un poco de su pasado y no remonta el vuelo. En el siglo XX dos exposiciones: Iberoamericana (1929) y Universal (1992) ayudan al desarrollo de la ciudad en nuevos barrios y en la construcción de importantes infraestructuras básicas y de transporte. El Parque de María Luisa (siglo XIX) y la Plaza de España (excepcional obra de Anibal González para la Expo 29) son buenos ejemplos de ese pequeño renacimiento. Al otro lado del río se construyo el recinto de la Expo 92, una buena muestra de arquitectura de vanguardia de finales del siglo XX.
 

Esta milenaria historia nos ha legado una ciudad bella y compleja por su carácter e idiosincrasia. Quizás sea la enriquecedora mezcla de culturas lo que ha conformado la forma de ser de sus habitantes. Con sus nuevos barrios y avenidas la urbe se ha transformado en una gran ciudad moderna, pero la esencia de la vieja Hispalis solo se puede captar paseando y perdiéndose por sus barrios históricos del casco antiguo de la ciudad, uno de los más grandes de Europa.

 

 
ETAPA 1: SEVILLA-GERENA

Distancia: 40,61 Km
 
Perfil: Predominio del llano
 
Tipo de firme: Caminos de tierra, carril bici y vias peatonales.- 32,19km (79,27%) 
                         Asfalto (urbano, carreteras secundarias).-  8,42 km (20,73%)

Descripción de la etapa

Nuestros primeros kilómetros son por la ribera del río Guadalquivir, el río Betis de los romanos. Tras pedalear por un agradable carril bici paralelo al río , cruzamos este por el puente del "Cachorro" para salir de la ciudad por la zona de la Cartuja, donde se celebró la Expo 92.
 
Volvemos a cruzar el río y pedaleamos junto a él algunos kilómetros hasta llegar a Santiponce, donde se encuentra el Conjunto Arqueológico de Itálica, ciudad romana fundada por Publio Cornelio Escipión en el 206 a.C., cuna de los emperadores Trajano y Adriano.
 
Itálica es un buen ejemplo del alto grado de romanización que alcanzo la provincia de la Bética. Itálica  fue fundada como Hospital de Campaña de las guerras púnicas. Posteriormente pasa a ser ciudad residencial habitada por militares retirados, era la vetus urbs (ciudad vieja) que hoy se asienta mayoritariamente bajo el casco urbano de Santipoce. Es el Emperador Adriano quien, en el siglo II, construye la nova urbs anexa a la ciudad vieja, y que es la que actualmente podemos visitar. Destaca el Anfiteatro (el tercero mayor del Imperio tras el coliseo romano y el de Capua), las termas, la palestra, el Traineum (Templo de Trajano) y las casas romanas repletas de colecciones de mosaicos de gran calidad.
 
Los arqueólogos aseguran que gran parte de esta extraordinaria ciudad sigue enterrado y la excavaciones continúan, lentamente. Gran parte de las estatuas y objetos arquitectónicos como columnas y capiteles, de toda la ciudad romana, se encuentran en el Museo Arqueológico de Sevilla.
 
En esta localidad se encuentra el Monasterio de San Isidoro del Campo, declarado Conjunto Histórico-Artístico de Interés Nacional. Se trata de un edificio que data del año 1301 y que alberga varios estilos arquitectónicos en su construcción, así como un retablo del escultor Martínez Montañés, del siglo XVII.
Poco después de Itálica y, hasta Guillena, pedaleamos por un ancho y buen camino rodeado de un paisaje de campiña cerealista que pertenece al Valle del Guadalquivir. Este tramo, así como otros anteriores a la salida de Sevilla, coinciden con el Camino de Santiago Vía de la Plata, por lo que no será extraño encontrarnos peregrinos y las características flechas amarillas que conducen a Santiago de Compostela.
 
Tras abandonar Guillena, vamos tomando altura y el paisaje alterna la campiña cerealista con el de monte Mediterráneo bajo, con predominio de encinas y matorrales.
Entre Guillena y Gerena pedaleamos por un buen camino conocido como "Ruta del Agua", que nos permite contactar plenamente con el medio natural que nos rodea. Hay tramos con una enorme diversidad vegetal, dándose especies como: lentisco, romero, labiérnago, eucalipto, algarrobo, acebuche, romero, jara, matagallo, retama, etc.
 
Gerena es el final de la etapa. En su término municipal se han encontrado restos neolíticos y tartésicos (siglo VI a.C). De la época romana han quedado testimonios como las termas, fuentes y ninfeas, así como un pequeño fragmento de la muralla que defendía la población. En sus alrededores se encuentra una basílica paleocristiana del siglo IV-V. Dentro del casco urbano es de interés la visita a la Parroquia de la Purísima Concepción, de estilo Mudéjar.

 

ETAPA 2: GERENA-CASTILLO DE LAS GUARDAS

Distancia: 37,72 Km

Perfil: Montaña suave

Tipo de firme: Caminos de tierra.- 21,73 km (57,61%)

                         Asfalto (urbano y ctras.2ª).- 15,99 km (42,39%)

 

Descripción de la etapa

En nuestro recorrido de hoy pasaremos por un entorno a medio camino entre la campiña cerealista y la sierra. El paisaje predominante es el de dehesas (donde se cría el toro bravo) y el de monte bajo mediterráneo: lentisco, romero, labiérnago, jara, matagallo, retama y árboles como las quercíneas (encinas y alcornoques), algarrobo y acebuche.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

También encontraremos olivares y una zona, la más cercan al río Guadiamar, en la que se pueden contemplar árboles típicos del bosque en galería. Hay una buena diversidad avícola: rabilargos, abubillas, perdices y varios tipos de paseriformes. Todo esto lo podremos comprobar con el máximo detalle entre los kilómetros 4,82 y 26, 55, en los que pedaleamos por caminos de tierra que facilitan una plena interacción con el medio. Si efectuamos esta viaje entre los meses de octubre y Mayo, el verdor de sus campos será la nota predominante.
 
El Castillo de las Guardas es una pequeña población situada en un cerro dominado por el castillo y rodeado de dehesas. Muy cerca de él se encuentra el nacimiento del río Guadiamar, en donde podemos apreciar un frondoso bosque de ribera. Las sepulturas dolménicas del cerro de San Antonio Abad o el túmulo encontrado en "Las Lapas" certifican la presencia humana en este emplazamiento desde la prehistoria.
En la visita al pueblo es de resaltar, además del castillo, la iglesia de San Juan Bautista de estilos mudéjar, románico y renacentista. 

 

ETAPA 3: CASTILLO DE LAS GUARDAS-ARACENA

Distancia: 53,60 Km

Perfil: Media montaña

Tipo de firme: Caminos de tierra.- 15, 25 km (28,45%)

                         Asfalto (urbano y ctras.2ª).- 38,35 km ( 71,55%)

Descripción de la etapa

Tras recorrer unos 10 kilómetros por el entorno de las onduladas montañas de El Castillo de las Guardas y la pequeña aldea de La Alcornocosa, abandonamos la provincia de Sevilla para entrar en la de Huelva por el término municipal de Zufre, incluido en los límites del Parque Natural de la Sierra de Aracena.

Por la sinuosa y estrecha carretera que nos lleva hacia Zufre, vamos disfrutando de bonitas vistas del valle que forma el río Rivera de Huelva. Nos encontramos en la Sierra de la Vicaría, agreste entorno en el que impera la tranquilidad más absoluta solo rota por el breve paso de algún vehículo motorizado. Una gran lamina de agua, el embalse de Zufre, proporciona un tono azulado que enriquece, aún más, este bonito paisaje serrano.

Zufre es un hermoso pueblo enclavado en la cima de un monte, con preciosas vistas de la sierra y del embalse. Entre sus calles estrechas se pueden encontrar algunas fuentes y muchos balcones con macetas repletas de flores. El casco urbano está considerado  Bien de Interés Cultural en la categoría de Conjunto Histórico. Construido entre los siglos XII y XVII, destaca la Plaza de la Iglesia en donde encontramos el Ayuntamiento y la Iglesia Parroquial, atribuidas ambas al arquitecto Hernán Ruiz, del siglo XV-XVI. El paseo por el pueblo es muy recomendable.

 

Tras dejar atrás la Ermita de San Sebastián, del siglo XVII, salimos del pueblo por un bonito camino "Carril Blanco" que nos conducirá a Higuera de la Sierra entre dehesas en donde abundan los cerdos ibéricos y las vistas panorámicas de la llamada Sierra del Zorrero. En algunos tramos, el denso bosque de quercíneas proporciona una umbría permanente que proporciona un verdor casi permanente a los prados.

 
Higuera de la Sierra es otro de los más bellos pueblos de la comarca. Su blanco caserío es un entramado de calles estrechas e inclinadas en donde podemos encontrar bonitas iglesias como la de la plaza del pueblo, ermitas, calles empedradas, lavaderos públicos (un elemento de la arquitectura típica de la Sierra de Huelva) y fuentes. Este pueblo destaca por la celebración, cada 5 de Enero, de la cabalgata de Los Reyes Magos. Se trata de una cabalgata viviente, organizada por sus habitantes, que atrae a miles de personas por su originalidad.
Por un entorno de dehesas donde predomina el alcornoque (del que se extrae el corcho), dejamos atrás la fábrica de corcho y el pueblo de Valdezufre para continuar por una de las más bonitos paisajes de toda la etapa hasta llegar a Aracena. Las vistas que tenemos desde los caminos y carreteras secundarias, entre Valdezufre y Aracena, son sensacionales.
Aracena es la capital y el centro neurálgico de toda la comarca. Presidida por la inconfundible figura del castillo enclavado en un alto cerro en el que se alza la Iglesia Prioral del Castillo, del siglo XIII-XIV, junto a las ruinas de la vieja fortaleza. Las vistas desde este punto son inmejorables para descubrir todo su casco urbano en el que no faltan iglesias, ermitas y bellas plazas.

Su Gruta de las Maravillas es una gran cueva en donde las formaciones geológicas han dado lugar a caprichosas formas dignas de ser visitadas. No puede terminar mejor una visita a esta ciudad si visitamos el Museo del Jamón, el producto estrella de la gastronomía local.

 
ETAPA 4: ARACENA-CORTEGANA

ETAPA 4: ARACENA-CORTEGANA

Distancia: 40,09 Km

Perfil: Media montaña

Tipo de firme: Caminos de tierra.- 16,50 km (41,15%)

                         Asfalto (urbano y ctras.2ª).- 23,59 km ( 58,85%)


Distancia:  39,17 Km

Perfil: Media montaña

Tipo de firme: 
Caminos de tierra.-  6,71 km (17,13%) 
Descripción de la etapa

Es la etapa de hoy la más representativa de lo que es el entorno paisajístico y cultural de la Sierra de Aracena. Junto a los bellos paisajes de la serranía, se puede disfrutar del paso por pueblos representativos de la arquitectura popular de la comarca como son:  Fuenteheridos, Galaroza y Cortegana, pueblos que nos ofrecen sus materiales más característicos como el barro, la cal, la madera y la piedra.
 
Nuestro primer tramo cubre el viejo sendero que une Aracena con Los Marines, sendero que forma parte del sendero de gran recorrido GR-41.3 y que atraviesa gran parte de la sierra de Huelva. Los castañares abundan en este tramo, acompañados en otras zonas por alcornoques y encinas.
 
Muchos cauces de agua y zonas de umbría proporcionan una exuberante vegetación formada por plantas como el madroño, zarzamoras, la vid silvestre, durillo, zarzaparrilla, hiedra y abundante musgo que se adhiere a las rocas y a las construcciones de piedra que delimitan las lindes de las fincas. No hay que olvidar que nos encontramos en una zona de elevada precipitación anual (en torno a los 1000 cc./anuales), debido a la fuerte influencia de los húmedos frentes atlánticos.
 
En las zonas más abiertas se pueden observar algunas huertas en donde se cultivan manzanos, cítricos, higueras, melocotoneros y cítricos. Incluso algún que otro viñedo matiza este variado entorno. 
 
Los Marines, muy cercano a nuestro trayecto, fue fundada en el siglo XIV por gentes venidas de Galicia. Las repoblaciones tras la reconquista fueron algo habitual en estas tierras, siendo de procedencia gallega y leonesa la mayoría de los repobladores. Hoy en día se conservan algunas palabras del galego y astur-leones en el habla de sus habitantes.
Fuenteheridos, repoblado por leoneses en el siglo XIII (su nombre original es "Fonte Feridos"), está declarado Conjunto Histórico Artístico. Un paseo por las calles empedradas de este pueblo, presidido por la torre de su barroca iglesia parroquial, es una auténtica delicia. De la abundancia de agua en este pueblo, rodeado por uno de los mejores castañares de la sierra, habla La Fuente de los Doce Caños, cercana a la plaza.
 
Un camino rodeado de castaños y algunos pies de roble nos lleva a la carretera comarcal que se dirige hacia la aldea de Navahermosa, por medio de un magnífico bosque en el que no faltan los quejigos (quercus faginea). Por Navahermosa no discurre nuestro trazado, pues nuestra ruta discurre por cainos cercanos. Tras superar la zona recreativa del talenque (interesante bosquete de roble melojo, quercus pyrenaica) ,pedaleamos por la umbría carretera que viene de Valdelarco un breve tramo hasta desembocar en un camino que nos conducirá hasta la población de Galaroza. Por este camino, de fuertes ascensos y descensos, podemos disfrutar de una de las mejores vistas de toda la sierra, con bonitos pueblos como Jabugo, al fondo.

Galaroza es otro bello pueblo serrano rodeado de un paisaje muy verde y frondoso. Su blanco caserío destaca entre el paisaje que le rodea. Los cauces de sus alrededores, proporcionan uno de los entornos de bosques en galería mejor conservados de toda la península. Son entornos de una naturaleza salvaje, casi selvática, en donde abundan los saucos, fresnos, sauces, alisos, chopos y álamos.
 
Esto lo podemos comprobar haciendo, a pie,  el sendero por la Rivera de Jabugo, que une las localidades de Galaroza y El Castaño del Robledo. También lo podremos comprobar en nuestro pedaleo hacia la aldea de Las Chinas, junto al Río Murtigas que discurre en este tramo por un valle encajonado. Este mismo frondoso entorno en donde no faltan los líquenes en las cortezas de los árboles, nos acompañara en nuestra ruta hasta las cercanías de la población de El Repilado. Nos encontramos cerca del pueblo de Jabugo, centro neurálgico de la elaboración y curado del jamón de pata negra, manjar apreciado en los cinco continentes. Varios criaderos y mataderos de productos del cerdo ibérico se sitúan en este pueblo.
Por una carretera local rodeada de un  entorno de bonitas dehesas por donde corretean los cerdos ibéricos y el ganado vacuno, llegamos a Cortegana, población a los pies de un impresionante castillo medieval que domina toda la comarca.

ETAPA 5: CORTEGANA-ROSAL DE LA FRONTERA

Distancia: 42,67 Km

Perfil: Media montaña hasta Aroche y predominio del llano el resto.

Tipo de firme: Caminos de tierra.- 14,75 km (34,57%)

                         Asfalto (urbano y ctras.2ª).- 27,92 km ( 65,43%)

Descripción de la etapa

El castillo de Cortegana se sitúa en lo alto de un cerro de 745 metros de altitud que domina toda la sierra y las vistas de esta y del pueblo son sensacionales. Del siglo XIII,  es una fortificación de estilo románico y gótico con cuatro torres, cerca, patio de armas y alcázar. Su visita es muy recomendable y supone un auténtico retorno al medievo. Precisamente, se celebran en agosto unas jornadas medievales en las que la participación vecinal es mayoritaria y en la que durante unos días se recrea, intensamente, la forma de vida de aquella época. Estas jornadas medievales están entre las más logradas de todo el país; la recreación y ambientación de la época conseguida en estos días es muy atractiva.
En el pueblo hay varios edificios interesantes como la Ermita de San Sebastián, de estilo gótico y mudéjar, o la Iglesia Parroquial del Divino Salvador. Otras ermitas, fuentes, blanquecinas e inclinadas calles estrechas; definen el casco urbano de esta población.
 
Tras salir del pueblo por antiguos caminos empedrados al estilo tradicional, nos introducimos en bonitos paisajes serranos en los que predominan las dehesas. Dehesas en las que predominan los alcornoques y de los cuales se extrae el corcho, uno de los valores económicos de la comarca. Cada 9 años se efectúa el descorche o la saca del corcho. 

A partir de estas planchas de cortezas, se generan los imprescindibles tapones de corcho de calidad para el correcto cierre de las botellas de vino que envejecen en botella. La industria corchera ha sido siempre importante en la economía de Cortegana, aunque ahora ha venido a menos. El corcho es uno de los productos que suponen un mantenimiento sostenible del bosque Mediterráneo; creemos que desde las diferentes administraciones españolas hay que defenderlo frente a la alta proliferación de tapones sintéticos que nos quieren vender desde otros países sin materia prima; sin bosques de alcornoques. En eso Portugal, primer productor mundial por delante de España, nos puede dar lecciones. Como muestra, un ejemplo: en Portugal, año 2011, es imposible ver vino de calidad taponado con producto sintético.
Foto de la "saca" del corcho

Entre esos paisajes de montaña, ríos y arroyos ponen una nota refrescante. En torno a ellos se desarrollan ejemplares del bosque en galería y además cobijan una rica fauna de peces, anfibios y pequeños reptiles. Todo ello rodeado de frondosos árboles y abundancia de líquenes en sus troncos, lo que habla de la buena calidad medioambiental de estos parajes.
Otro de los valores naturales de toda esta parte, la más húmeda, de la sierra es su riqueza micológica. Se han identificado más de 600 especias diferentes y entre las comestibles destacan el gurumelo (Amanita ponderosa), la tana (Amanita Caesarea), el tentullo (Boletus Edulis), el gallipierno (Macrolepiota procera) y la josefita (Agaricus Campestris).

Otro notable recinto amurallado y un viejo castillo almorávide (con plaza de toros en su interior) dominan desde lo alto de otro cerro a la población de Aroche. Nuestro pedaleo es todo un paseo por el añejo casco urbano de Aroche. Una bonita plaza central , la de Juan Carlos I, y una notable iglesia como la de Nuestra señora de La Asunción (con mezcla de estilos gótico, mudéjar y renacentista) son algunos de los atractivos de este pueblo. Es interesante la visita al Museo Arqueológico de la Cilla. Y es que esta comarca esta repleta de vestigios arqueológicos, siendo el más interesante el de los restos de la ciudad romana de Turóbriga.
 
Para acceder a ella, hemos de desviarnos de nuestra ruta en el Km 18,21. Tras recorrer 2,25 kilómetros alcanzamos el amplio recinto arqueológico de este importante bastión estratégico romano en la denominada región de la Baeturia Céltica, a medio camino entre las tribus lusitanas y la cuenca minera onubense. Fundada en el siglo I , con repobladores de otras zonas de Hispania, alcanza su máximo apogeo en la entre la época de los Flavios y  la de Adriano. A su lado se encuentra la vieja Ermita de San Mamés, originaria del siglo XIII, de estilo mudéjar y con una valiosa colección de frescos en sus paredes, del siglo XIV, que acaban de ser redescubiertos para su disfrute. Ambos recintos se pueden visitar conjuntamente por un módico precio. El entorno natural de esta vieja ciudad romana es de extraordinaria belleza.

En  nuestro camino a Rosal de la Frontera, ya por una zona más llana, podemos disfrutar del entorno del río Chanza, caudaloso cauce hispano-portugués que conserva casi intacto su bosque de ribera en muchos tramos. Justo tras cruzar el viejo puente sobre él (Km 35,90, aproximadamente) se puede contemplar un vestigio del más lejano pasado de estas tierras: el conjunto megalítico de "La Pasada del Abad", del tercer milenio A.C., de la edad del cobre. Se trata de una formación tipo cromlech en la que, entre los grandes menhires, las primeras personas que habitaron este valle se detuvieron a invocar a los dioses.

Rosal de la Frontera es nuestro final de etapa y última población española de la ruta. Su carácter desde que se estableció este asentamiento, en el siglo XIX, siempre ha sido ese; el de ciudad fronteriza que vive del tránsito de viajeros en ambas direcciones.

 

ETAPA 4: ARACENA-CORTEGANA

Distancia:  39,17 Km

Perfil: Media montaña

Tipo de firme: 
Caminos de tierra.-  6,71 km (17,13%) 
Asfalto (urbano, carril bici, ctras.2ª).-  32,46 km ( 82,87%)

 

 

SIERRA DE LA CONTIENDA Y LA COMARCA FRONTERIZA

Los montes que quedan a nuestra derecha en el tramo desde Aroche hasta Rosal constituyen un último reducto, un territorio más alla del control de los dos países peninsulares pues durante varios siglos (hasta bien entrado el siglo XX) no quedo bajo la custodia de ningúno de los estados y solo bajo la administración de los municipios de Moura, Barrancos y Aroche. Debido a ello, La Sierra de la Contienda se ha preservado casi integramente en todos sus valores naturalísticos y constituye un entorno forestal casi virgen.

Situadas en el extremo suroeste de Europa, la sierra de Huelva y el Alentejo situado en la margen izquierda del Guadiana son comarcas fronterizas que constituyen un nudo de encuentros más que una serie de asentamientos excluyentes. A parte de compartir sus habitantes la comarca de la Contienda, día a día tejieron lazos económicos, familiares y solidarios. Se trata de un territorio poco poblado en el que sus habitantes siempre han tenido contactos más que superficiales. Muchos contactos entre sus gentes se debe al influjo de las diferentes invasiones de pueblos foráneos: celtas, romanos, visigodos, arabes y finalmente la consolidación de los cristianos. En mayor o menor medida, todas estas civilizaciones dejaron parte de su impronta en el carácter, la cultura y economía de la comarca.

La naturaleza fronteriza de la comarca y su economia agraria de subsistencia ha facilitado el auge del contrabando en ambos lados de la frontera durante mucho tiempo a lo largo de la historia, suponiendo esta actividad una ayuda considerable para las limitadas economías locales, en un territorio muy periférico olvidado por las administraciones de ambos países.

Se pueden contar cientos de historias de las duras épocas del contrabando, en la que los contrabandistas realizaban largas expediciones en medio del agreste entorno serrano intentando esquivar a las autoridades. Sus cargas de tabaco, café y otros víveres de primera necesidad, eran transportadas a lomos de animales o por ellos mismos, en la oscuridad de la noche.

Aunque la frontera separa oficialmente y establece diferencias y modos de identificación, el área fronteriza "La Raya" o "A Raia", identifica y estructura a las dos comarcas perifericas de cada país, favoreciendo no solo el contacto económico sino también el intercambio social.

 

 

ETAPA 6: ROSAL DE LA FRONTERA-SERPA

 

Distancia: 45,71 Km

Perfil: Predominio del llano

Tipo de firme: Caminos de tierra.- 3,29 km (7,2%)

                         Asfalto (urbano y carreteras).- 42,42 km (92,8%)

 

Descripción de la etapa


Salimos de Rosal por un camino de tierra que nos llevará a cruzar la frontera tras recorrer casi cuatro kilómetros. El paisaje que nos rodea es de granjas a la salida del pueblo y después pasa a ser de dehesas de encinas y alcornoques y prados donde pastan las ovejas. A nuestra izquierda podemos disfrutar del bonito fondo que suponen  los montes de la Serra de Ficalho, pertenecientes ya a la región portuguesa del Alentejo. Além significa: al otro lado, alla lejos. Tejo es el nombre del río Tajo en Portugal. Por lo que la denominación de la región se refiere a la que está tras el río Tejo, la zona comprendida al otro lado del Tejo.

Las primeras carreteras portuguesas (estradas) por donde pedaleamos son todas de caracter local o provincial y por ello el tránsito de vehículos motorizados es mínimo. En su mayoría son como caminos de tierra que han sido asfaltados y que por ello se encuentran perfectamente integrados en el entorno. Es frecuente la inmersión por el medio de grandes y apacibles olivares o de tener los troncos de los alcornoques a medio metro del asfalto, así como de multitud de matorrales y flores. Lagunas estacionales, lagos y pequeños embalses construidos en la finca para el ganado (sobre todo vacuno), otorgan una nota húmeda a este bello entorno agrario y forestal.

 

 

Excepto alguna subida en la zona de monte que rodea al valle de Vargo (últimas estribaciones de la Serra de Adiça), predomina el llano y onduladas colinas de pendiente suave. 
 

La única población por la que discurre la etapa del día, exceptuando la meta en Serpa, es Vale de Vargo. Vale de Vargo es un pequeño y tranquilo pueblo que representa al Alentejo profundo. Tiene una meritoria iglesia de estilo manuelino alentejano en su plaza central. En Vale de Vargo te encuentras siempre a algún nativo del lugar, ocioso, que no duda en saludarte o desearte  "boa viagem".

La llegada a Serpa es por la zona donde se sitúa el cementerio y el convento de São Francisco. Nos situamos en una de las más interesantes ciudades del Alentejo, dominada por un impresionante castillo rodeado de largas murallas desde la que se pueden contemplar excelentes vistas de toda la campiña alentejana. El castillo y sus murallas fueron construidos entre los siglos XII y XVI y todavía gran parte de la población vive intramuros al él. El sabor medieval se destila en todos los rincones de la ciudad amurallada cuando se pasea por sus calles adoquinadas o bajo los arcos de sus principales puertas de entrada a la ciudad. El valor artístico de la ciudad se compone de innumerables casas nobiliarias de bella arquitectura, bellas plazas e iglesias de los siglos XIV al XVI, muchas de ellas con arquitectura manuelina típica de pináculos cónicos (como en la ermita de São Pedro). Junto a las murallas se puede observar un imponente acueducto y molino (siglo XVII). El museo arqueológico de la ciudad, entre los que figuran numerosos restos romanos de la vieja Sirpe, se sitúa en el interior del castillo-fortaleza.
 
A nivel gastronómico destaca en Serpa su excelente queso de oveja elaborado y curado a la manera tradicional. Es el producto estrella de la comarca (que incluso es el motivo de celebración de una Feria a finales de Febrero) y del que se derivan unos excelentes dulces artesanales: las queijadas. A nivel de dulces, como en todo Portugal, hay gran variedad y calidad, destacando uno de ellos: las popias.
 
 

 

ETAPA 7: SERPA-BEJA          
 
Distancia: 29,85 Km
 
Perfil: Predominio del llano y algunos tramos de pendientes suaves por   zonas de colinas.
 
Tipo de firme: Caminos de tierra.- 5,49 km (18,39%)
                         Asfalto (ctras. secundarias y urbano).- 24,36 km (81,61%)

 

 

 

Descripción de la etapa

 

En los primeros kilómetros de la etapa, hasta alcanzar el río Guadiana, predomina el llano y el descenso. Las vistas desde el Ponte de Serpa, sobre el Guadiana, son espectaculares. El gran desnivel de este puente permiten disfrutar de unas amplias panorámicas del curso del río y su bonito valle. También se puede observar el viaducto ferroviario de una linea que ya está fuera de servicio.

 

Tras dejar la carretera de Beja, poco después de cruzar el puente, nos adentramos en una zona de campos cerealistas y de olivos. A nuestra izquierda se puede divisar el valle del río Guadiana.
 
Una serie de pequeñas aldeas como Quintos y Padrão se intercalan entre los plácidos parajes alentejanos de colinas en nuestro camino hacia Beja. Parecen ser lugares en los que el ritmo de vida es muy sosegado. Por estas carreteras, que más bien parecen caminos asfaltados, te encuentras tractores y carros más que turismos. Puedes saludar e incluso preguntar a los locales, que normalmente te ayudan y aconsejan. Y también tomar con ellos "um copo do vinho":


La llegada a Beja es fácil, no hay que utilizar ninguna carretera que pueda ser peligrosa.
Beja, la vieja Pax Iulia de los romanos, es una ciudad cargada de historia. De su esplendor romano hablan muy bien los restos que se encuentran en el Museo Arqueológico Regional que alberga el antiguo convento de Nossa Sra. da Conceição. Este edificio es una auténtica joya del gótico y manuelino portugués. Asimismo todavía se pueden disfrutar los bellos arcos de las puertas romanas de Avis y de Évora. A pocos kilómetros de la ciudad se pueden visitar los restos arqueológicos de la villa romana de Pisões, con excelentes mosaicos.

 
Después de los romanos, tenemos interesantes restos visigodos en la Igreja de Santo Amaro que son testimonios de un cristianismo antiguo en unos de los pocos ejemplos de arquitectura románica del sur de Portugal.
 
 
La imagen por excelencia de Beja es su impresionante torre del homenaje que preside el no menos imponente castillo, el Castelo de Beja.
Fue mandado a construir, en el perímetro de las antiguas murallas pre-romanas y romanas, por el rey D. Dinis en 1310. Dentro se puede ver el patio de armas y asimismo se pueden divisar excelentes vistas de la planicie alentejana desde las murallas del castillo y desde la gran altura de la torre, la más alta de todo el país.
El paseo por la ciudad, de contornos medievales, se antoja fundamental en Beja. Casas palaciegas, antiguas iglesias, barroco y manuelino, son algunos de sus valores artísticos.

 

 

ETAPA 8: BEJA-ALVITO          

 

Distancia: 59,50 Km

Perfil: Predominio del llano y algunos tramos de pendientes suaves por  zonas de colinas.

Tipo de firme: Caminos de tierra y carril bici.- 5,26 km (8,84%)

                         Asfalto (ctras. secundarias y urbano).- 54,24 km (91,16%)

 
Descripción de la etapa

Sem dúvida, como se diría en portugués, la etapa descrita a continuación es de las más bellas de todo el recorrido de Sevilla a Lisboa.
Tan solo unos kilómetros después de la salida de Beja, desde Trigaches, poco transitadas carreteras locales y regionales serán las que utilizaremos durante casi toda la etapa hasta llegar a su final. A este trazado asfático se le añaden algunos tramos por caminos en buen estado. Tenemos una visión cercana y real de lo que es el campo alentejano. A veces nos rodearan campos de cereales, a veces campos de olivos, muchos viñedos y en otras ocasiones serán bonitas dehesas de alcornoques (sobreiros). Portugal ocupa la mayor extensión de alcornoques del mundo por delante de España. De él se extrae el corcho (a cortiça), del que Portugal es el mayor productor y manufacturador del mundo.

Trigaches es un pequeño pueblo de calles empedradas con una sencilla pero bonita igreja en su centro. El camino hasta Cuba otorga a  nuestra vista enormes planicies de cereales y algunos viñedos.

En Cuba, sus habitantes reivindican el origen alentejano,  de Cristóbal Colón. Una estatua del descubridor en una céntrica plaza dedicada a él, lo testimonia. Cuba es un pequeño pueblo típico alentejano, de casitas blancas de marcos coloreados,  ya sea de amarillo, ya sea de azul. Viejas iglesias y ermitas. En sus tabernas los campesinos acaban las duras jornadas de trabalho,  bebendo um copo do vinho da regiao junto a las viejas tinajas de barro donde se elabora un vino casero: el vinho de talha. Esto último es una costumbre muy extendida en todos los pueblos de la región donde abundan las vides: Alvito, Vidigueira, Vila de Frades, etc.
En esta zona del Alentejo se elaboran excelentes vinos tintos basados en coupages de variedades (castas) autóctonas portuguesas de gran calidad: Castelao (Periquita), Trincadeira, Aragonez, Alfrocheiro, etc. Los mejores blancos se encuentran en Vidigueira, en donde dentro de las castas blancas sobresale la Antão Vaz, que otorga características peculiares a estos vinos.

En Vila de Frades podemos disfrutar del museo arqueológico de restos romanos (monedas y utensilios de todo tipo) encontrados en las cercanas ruinas de la villa romana de São Cucufate (siglo I). La originalidad de estas ruinas es que son las únicas en toda la península ibérica en que se han conservado dos plantas en algunas de las residencias de, presumiblemente, patricios. Después del cruce que nos lleva al recinto arqueológico, unas decenas de metros, se observan las mejores vistas de estas ruinas, entre colinas y viñedos.

En Vila Alva disfrutamos de unas de las más bonitas fuente-abrevaderos de todo el Alentejo.

Por estos caminos te vas encontrando carros en los que suelen transportar sus vituallas y alimentos los gitanos. Por la zona de Albergaria dos Fusos, Aguas dos Peixes, y hasta llegar a Alvito, abundan las colinas, los viñedos y los bosques de alcornoques. Recorrer estos parajes a la luz del atardecer es una experiencia más que recomendable. El pedaleo al atardecer por estos campos proporcionan vistas de tonalidades como estas:

Por las viejas estradas comarcales es más fácil ver carros tirados por mulos que automoviles.

En las cercanías de Albergaria dos Fusos tenemos la opción de acceder al embalse de Alvito, todo un pequeño "mar interior". 

Alvito, final de etapa, es otra pequeña pero muy interesante población alentejana. Destaca en ella su Castelo, del siglo XV, que es actualmente una pousada. En frente del castelo se encuentra la picota (pelourinho). Varias iglesias del siglo XV al XVII jalonan su casco viejo ( destaca la Igreja Matriz con mezcla de estilos gótico, manuelino y mudéjar), así como decenas de portales góticos y manuelinos en sus casas. Gran parte de estos monumentos fueron sufragados por el primer barón del reino: D. João Fernandes de Silveira.

La mejor manera de digerir toda esta riqueza monumental de Alvito es sentarse a cenar en alguno de sus restaurantes, disfrutando de la cocina regional acompañada del buen vino de la tierra.

 

ETAPA 9: ALVITO - ALCACER DO SAL         

 

Distancia:   77, 24 Km

Perfil: La orografía es llana o de suaves colinas, por lo que el desnivel es de dificultad media-baja.

Tipo de firme:  Caminos de tierra.-  21,18 km (27,42 %)

                          Asfalto (urbano, carreteras).-  56,06 km (72,58%)

Descripción de la etapa


Aparte de su merito artístico, Alvito tiene un aire de un lugar apacible, reposado, transmite sosiego al que pasea por él. Hasta cuesta trabajo dejarlo atrás para emprender la marcha, recién contempladas su valiosa igreja matriz rodeada de jardines. 
De Alvito a Vila Nova de Baronia el paisaje se rellena de eucaliptos, alcornoques y olivos. Continuamos nuestro pedaleo por solitarias y estrechas carreteras, siempre de buen firme.

Atravesamos otro encantador pueblo alentejano, Vila Nova de Baronia. Tierra vieja, de barones y campesinos. Sus calles rezuman esencia alentejana; Portugal profundo.

Por la solitaria estrada que va de  Baronia a Torrão se disfruta el paso por espectaculares praderas y dehesas (montados) de alcornoques. Tras atravesar Torrão tenemos la opción de hacer un pequeño desvío a su embalse, el barragem do Vale do Gaio.


De Torrão a Alcácer do Sal podemos disfrutar de extensos bosques de alcornoques y pinos piñoneros, tan frecuentes en todo el litoral atlántico portugués. Tras un largo tramo por la apacible carretera (foto inferior), nuestra ruta hace un giro a la derecha en torno al Km 44. Nos adentramos, más si cabe, en estos soberbios bosques de alcornoques (os sobreiarais) por terreno un tanto arenoso, a veces. Tras el paso por la aldea de Santa Catarina la aventura vuelve al trazado para amenizarlo. Ocho kilómetros por un camino, en regular estado, al borde del canal de riego nos facilitaran el disfrute de un entorno natural bien preservado. Asimismo, sucesivas casas y molinos, semideruidos, nos avisan de que el mundo agropecuario se nos esta acabando. Las vacas que suelen pastar por estos parajes nos reconcilian, al menos, un poco.

En las cercanías de Alcácer do sal, el paisaje muda a un ecosistema de estuario con abundancia de salinas y una gran variedad avícola, la cercanía del Océano Atlántico se presiente. Tras cruzar por la desembocadura del río Santa Catarina, no tardamos en llegar a la bonita ciudad, a orillas del Sado, de Alcácer do Sal (romana Salatia Urbs Imperatoria). Las tonalidades de las luces de la tarde sobre el blanco caserío de esta ciudad son dignos de contemplación, desde las orillas del río o sus puentes.

Alcácer do Sal es un municipio que desde hace 5000 años ha tenido ocupación humana, remontándose a la época de la edad del hierro con los primeros intercambios con pueblos de navegantes del Mediterráneo, hablamos de la antigua Eviom. La ocupación romana confirmo la importancia económica y política de la comarca y la ciudad llego a acuñar moneda propia, es la Salatia Urbs Imperatoria de la Lusitania. Todavía se conserva interesantes vestigios arqueológicos desde la edad del hierro a la época romana cerca de la Rua da Matriz. Para profundizar más en la época antigua, se puede visitar el Museo Municipal de Arqueología (en el castillo) y su cripta arqueológica.

Tras el paso de visigodos (la ciudad fue sede episcopal) y árabes, los cristianos la recuperan definitivamente en 1217. 
En 1495 D. Manuel I conoce su futura aclamación como rey de Portugal en Alcácer, donde contraerá matrimonio años después. El prestigioso matemático y astrónomo, Pedro Nunes (siglo XVI) es hijo de la ciudad.

Desde el imponente castillo de Alcácer, que llegó a resistir feroces ataques vikingos en el siglo X, se divisan excelentes vistas del cauce del río y sus campos de arroz sobrevolados por cigüeñas y flamencos. También del entramado casco urbano medieval de esta vieja ciudad. El paseo por Alcácer nos depara ventanas manuelinas, iglesias del siglo XV y XVI, y excelentes azulejos.

Económicamente la ciudad, desde la época de los romanos, se ha dedicado a la extracción de la sal. Actualmente esta actividad ha decaído y el municipio de Alcácer apuesta hoy por la agricultura y ganadería, destacando en la producción de arroz (en sus zonas húmedas), corcho (alcornoques) y piñón (pinares de Pinus Pinea).

Desde finales del siglo XX, como en otras tantas zonas del mundo, es el turismo uno de los valores en alza de la región. Una de las más atractivas actividades que se pueden hacer en este sentido es efectuar viajes en barco por el estuario, hasta la desembocadura del Sado en el Atlántico (información en el posto de turismo)
 
 

ETAPA 10: ALCACER DO SAL - SETÚBAL        

 

Distancia:   48, 24 Km

Perfil:  Predominio del llano, dificultad baja.

Tipo de firme: Caminos de tierra y vías para bicicletas.-  8,09 km (16,77 %)

                         Asfalto (urbano y carreteras 2ª).-   40,15 km (83,23 %)

 

Descripción de la etapa

 

 

Es el entorno natural del río Sado el que nos envuelve en todos los kilómetros de la etapa. Esta zona está protegida con la denominación de Reserva Natural do estuário do Sado. Un paisaje dominado por el gran cauce del Sado y su estuario, por plácidas lagunas y grandes bosques de pino costero atlántico. En las zonas de marismas y arrozales, merodean numerosas aves como flamencos, cigüeñas, garzas y aguiluchos laguneros. Dentro del agua no es difícil encontrar nutrias y delfines (golfinhos), aunque estos últimos en regresión debido a una cierta contaminación de las aguas que no se daba en el pasado reciente. Sobre el terreno, dejan sus huellas tejones y zorros.

 
 
El paisaje que nos rodea en la estrada hacia Comporta nos permite disfrutar de primera mano de todo este panorama. Se encuentran algunas aldeas de pescadores donde algún que otro restaurante (como en Montevil) ofrece buen pescado fresco. Más opciones de esto tendremos en Carrasqueira, la más típica de las aldeas de pescadores en donde destaca su puerto palafítico (Cais Palafítico). Este puerto, caso único en toda Europa, esta construido exclusivamente de tablones de madera. Permite a los pescadores poder continuar su faena a pesar de las grandes bajamares que colmatan de lodos la desembocadura del estuario.
 
 
En estas aldeas, o en medio del campo, todavía se mantienen como vivienda algunas casas con techos vegetales, de cañizo y brezo.
Al llegar a Comporta, pequeñas casitas blancas con sus franjas azules tan típicamente alentejanas dan directamente al estuario. El puerto pesquero es encantador y refrescante. Justo en la salida de la localidad, encontramos su cooperativa de vinos. Los vinos tintos de la región del río Sado son de muy buena relación calidad-precio.
 
 

De Comporta a Tróia pedaleamos por una península cada vez más estrecha, siempre cerca de la playa y sus pinares. Esta zona ha sido ocupada desde tiempos muy remotos debido a la riqueza del estuario. Así, se han encontrado vestigios de aldeas neolíticas en Comporta y Carrasqueira, y en la península de Troia se han identificado los restos de la ciudad romana de Cetóbriga, probable factoría pesquera. En el otro lado del estuario, en Pinheiro, se han descubierto hornos también de la época romana, donde se fabricaban ánforas, lo que atestigua el dinamismo comercial e industrial de la región en esa época histórica. 
 
 

Merece la pena hacer el desvío a la Praia de Comporta, primer contacto con el imponente Atlántico tras tantos kilómetros recorridos por el interior. Unos cuatro kilómetros antes de llegar a Tróia, realizamos un giro a la derecha que nos conducirá al embarcadero del barco que nos llevara, cruzando el estuario, a Setúbal.
Este es otro agradable paseo en barco de unos veinte minutos. No hay mejor manera de llegar a Setúbal que en barco; a la vez que se disfruta del magnífico entorno marítimo-fluvial de una desembocadura, se puede observar cómo se acerca la ciudad entrando poco a poco a descubrirla, a apreciar los detalles desde la moderada velocidad del barco.
 
 

Setúbal es una dinámica e industrial ciudad de más de cien mil habitantes, tercera capital de país. Aunque su esencia continúa siendo la de importante puerto pesquero, no hay que darse más que una vuelta por su paseo marítimo y su animado puerto en el que podemos encontrar numerosos restaurantes que ofertan todo tipo de pescado fresco a unos buenos precios. Es recomendable la visita a su oficina de turismo, en cuyos bajos se han excavado unas interesantes ruinas de una factoría romana de salazón, visibles a través de un suelo transparente. El casco histórico de Sétubal es pequeño: un paseo por sus estrechas y empinadas calles bien podría terminar en el mirador situado un poco después del Museo do Trabalho, donde bellas vistas panorámicas del estuario y de la cercana Serra d’Arrábida pueden ser contempladas. De hecho la bahía de Setúbal forma parte de un consorcio internacional de las  29 más bellas bahías del mundo. Una de las cosas más características de Setúbal son sus fuertes y fortalezas, tanto en la ciudad, con el imponente Forte de São Filipe, como en la costa cercana con los fuertes de Santiago de Outão y de Arrábida.
 

ETAPA 11: SETÚBAL - LISBOA     

 

Distancia:   63, 15 Km

Perfil:  Media montaña.

Tipo de firme: Caminos de tierra y vías para bicicletas.-  8,05 km (12,75 %)

                         Asfalto (urbano, carril bici, carreteras).-  55,10 km (87,25%)

 

Descripción de la etapa

 

 

Los primeros kilómetros de la etapa de hoy tienen vistas espectaculares desde la estrada costera que une Setúbal y Sesimbra. Las vistas panorámicas de una de las más bellas bahías del mundo son imponentes. Entre pinares y pequeñas pero magníficas playas de un mar con colores azul-verdosos, el paseo es de lo más agradable. Varias fortalezas defienden la bahía desde lo alto, divisando toda la península de Troia y el Estuario do Sado, y, en la zona baja, las playas de Portinho da Arrábida, de Alpertuche, etc.
 
 
A partir del kilómetro 12 comenzamos a ascender y nos adentramos en el corazón de este Parque Natural Serra da Arrábida, macizo calcáreo que se eleva más de 500 metros frente al mar. La inclinada cuesta por la que vamos ascendiendo da buena señal de la riqueza botánica del parque: a ambos lados nos rodea una exuberante vegetación. El verdor se impone en una mezcla de vegetación mediterránea y atlántica que depende mucho de la orientación. Las zonas más expuestas al sol son ricas en plantas como el romero, lentisco, rusco, mirto, coscoja, etc. Mientras, en las zonas húmedas vemos quejigos (carvalho cerquinho), helechos, plantas trepadoras, hiedras, rosa alabardera (paeonia) y madroño. Entre sus abundantes rocas hay flores exóticas, como narcisos, y diferentes helechos. 
En la zona más interior de la sierra, empiezan a abundar los viñedos, origen de los buenos vinos de Palmela y Setúbal, entre los hay que destacar su famoso Moscatel.
 
 
Tras dejar atrás las localidades de Santana y Alfarim, a poca distancia ya de Lisboa, se encuentra la Reserva da Mata Nacional dos Medos, un  amplio espacio natural compuesto de pinares interminables, zonas arenosas y dunas. Rodea a la Lagoa de Albufeira, extensa laguna costera que cobija gran número de especies vegetales y aves en un entorno de total tranquilidad.
  

En las cercanías de Lisboa podemos pedalear por algunas ciclovias
Ya en las puertas de Lisboa solo nos queda cruzar el Tajo (Tejo), casi en su desembocadura, donde se muestra muy ancho. Durante muchos kilómetros antes, este importante río peninsular, que recorre más de 1000 kilómetros desde su nacimiento en la lejana provincia de Teruel (España), forma un amplio y rico estuario (Mar de la Paja) que forma parte del área protegida de la Reserva Natural do Estuario do Tejo.
 
Cruzando el Tejo para llegar a Lisboa en una tarde tormentosa 
Para esto, debemos  llegar al embarcadero de Cacilhas, donde apreciaremos el continuo fluir de pasajeros de un lado al otro del Tejo. Allí encontraremos un barco para Lisboa, salen con mucha frecuencia durante todo el día y al precio de un billete de transporte urbano. Viniendo en nuestra dirección, a Lisboa solo se puede acceder en barco, pues no está permitido a las bicicletas cruzar por el Ponte 25 de Abril, atestado de vehículos  a motor que siempre constituyen un riesgo para el ciclista. LLegar a Lisboa en este agradable paseo en barco de 10 o 15 minutos, cruzar el gran río Tejo contemplando poco a poco cómo se nos acerca la estampa de la Lisboa más antigua, la eterna Lisboa, es algo que no tiene precio, y que para nosotros, los ciclistas, es el mejor de los premios a nuestro esfuerzo viajero. ¡Estamos en Lisboa!
 
 
 
Epílogo: Lisboa, a velha Olisipo
 
Estamos en la capital de Portugal y su ciudad más importante. En ella viven cerca de seiscientas mil personas, pero, sumando todas las poblaciones de su área metropolitana, se contabilizan casi tres millones. Capital del país desde 1255, en detrimento de Coimbra, la ciudad es testigo de una milenaria historia. Se atribuye su fundación en torno al año 1200 a.C. a los fenicios, que se asentaron aquí por su estratégica situación como futuro puerto, al que dieron el nombre de “Alissubo”: bahía placentera. El transcurso de la historia lleva posteriormente a estas tierras a celtas, romanos, visigodos, y árabes. En 1147, el primer Rey de Portugal, D. Alfonso Enríquez, vence a los árabes y toma la ciudad. Va a ser unos tres siglos después cuando Lisboa empiece a vivir su época dorada. La era de los grandes descubrimientos portugueses comienza en el siglo XV y esto va a suponer una larga época de prosperidad para su capital.
 
Si hay algo de lo que se puede disfrutar en Lisboa es de pasear bajo la mirada del Castelo de Sao Jorge o la Sé catedral. Descubrir sus típicos barrios como Alfama (el más pintoresco), La Baixa o Chiado. Pasear por la zona de Lapa, con coloridas casas y magníficas vistas al Tejo. O hacerlo por las zonas remodeladas tras el terrible terremoto e 1755 como la de Marques de Pombal y Avenida da Liberdade, incluso visitar la zona más moderna de la ciudad, ligada al río, como es la del recinto donde se celebró la exposición de 1998: Parque de las Naciones. En el Bairro alto podemos disfrutar de la noche más animada de la ciudad con múltiples bares con animada música y restaurantes. Este es un barrio de calles estrechas y un antiguo carácter gremial y artesanal que se ha ido perdiendo, aunque conserva las clásicas librerías de viejo y otros negocios de manualidades. Desde el barrio alto tenemos hermosos miradores de la ciudad, como el de Alcántara.
 

 
En todo este paseo podremos comprobar el carácter dinámico y cosmopolita que tiene la ciudad, herencia de su carácter y su historia. Su situación, a orillas del amplio estuario del río Tejo, ya casi en su desembocadura, le da un carácter costero a la ciudad. Interesante es la fachada al río desde  las docas: toda la zona portuaria que va desde la zona de Santos, pasando por debajo del emblemático Ponte 25 de Abril hasta la no menos representativa Torre de Belém, es recomendable. La Torre de Belém , bello baluarte del siglo XVI, fue construida en el punto desde donde partían las grandes expediciones portuguesas hacia todos los rincones del mundo, en su época dorada. Muy cerca se sitúa el Monasterio de los Jerónimos, auténtica joya del arte renacentista con añadidos manuelinos.
 
Nadie se vaya de Lisboa sin subir a uno de sus viejos tranvías elevadores de cuestas imposibles, sin entrar en las viejas tabernas a probar la variada y sabrosa comida casera tradicional. Y escuchar fado, esencia lisboeta y portuguesa.
 
 
COMENTARIOS DE LOS VIAJEROS QUE HICIERON LA RUTA SEVILLA-LISBOA EN BICICLETA
Buenos días a todos/as:
Seis meses después de su publicación, ya tenemos las primeras impresiones del cicloviaje entre Sevilla y Lisboa (Ruta Hispalis-Olisipo) por parte de algunos viajeros que adquirieron la guía y la han realizado. Esto es el resumen de los correos enviados por estos:
Muy buenas José Ignacio;
Hace ya entorno a un mes que regresamos del viaje Sevilla- Lisboa en bici y tenía pendiente escribirte, como siga pasando tiempo se me va a olvidar las cuestiones a comentar.
Antes de nada agradecerte el trabajo realizado en el diseño de la ruta, nos ha encantado, hemos disfrutado muchísimo y sin lugar a dudas sin disponer del itinerario que nos facilitaste habría sido un viaje muy diferente, pues es complicado acertar en la selección de recorridos por terrenos que no se conocen, el diseño de la ruta nos ha encantado y sorprendido, el tramo español toda la zona de sierra tiene paisajes que hemos disfrutado muchísimo sobre la bici, el Alentejo la tranquilidad de los pueblos nos ha relajado muchísimo y la zona de marisma cercana a Lisboa personalmente me sorprendió mucho por el cambio de paisaje. Había pasado anteriormente por partes de este recorrido o tramos próximos pero no en bicicleta y tenía claro que los recorridos son diferentes cuando se transitan en bici, sigo estando más convencida de ello.
Muchas gracias de nuevo por la ruta. Una amiga tiene la ruta de la costa portuguesa del libro que escribistes y tengo pendiente que me deje verla. Aún así espero que sigas diseñando nuevo recorridos que nos iremos anotando en las lista de viajes pendientes . ;-)
Elena (Almería)

Hola, José. ¿Qué tal?

Quería decirte que he terminado (bueno, casi) el viaje HISPALIS-OLISIPO. ¡Enhorabuena! La ruta es preciosa. Jamás habría encontrado esos caminos sin tu libro. Llevaba un GPS en el manillar y mi Kindle en uno de las alforjas delanteras, donde podía consultarlo fácilmente.Felicitaciones, de nuevo, por la guía de cicloviaje. He pedaleado por algunos de los caminos más bellos que he visto nunca y he tenido experiencias inolvidables. 
Un saludo
James (California)

Yo compré la guía con los tracks y tengo pendiente hacer alguna 
etapa desde Sevilla, me pareció un trabajo EXCEPCIONAL, detallado al 
máximo y con todas las posibilidades de alojamiento, comida, etc 
Emilio Alcántara (Sevilla)

Muy buenas Pepe,

No nos conocemos pero te aseguro que tu guia Hispalis-Olisipo (Pedaleando de Sevilla a Lisboa por los viejos caminos) con sus tracks me la conozco muy bien, la utilizamos mi hermano y yo para llegar este verano a Lisboa como primera parte de un Camino de Santiago Portugués desde Sevilla. Fue mi hermano (Sixto) quien contactó contigo para adquirir la guia. No sabes la de veces que te nombramos en el viaje (para bien por supuesto). Me gustaría conocerte y participar en tus rutas, aunque no me resultará posible en la del 14 de octubre 
Saludos

Julio García 

Mi agradecimiento a todos ellos: Elena, James, Julio, Sixto y Emilio, por enviar sus impresiones y también comentar algunos aspectos que creen que se podría mejorar. Todos estos comentarios me ayudan a intentar ir actualizandola a mejor y a tener más motivos para aconsejar la realización de esta bonita gran ruta ibérica en bicicleta.

 

COMENTARIOS DE LOS VIAJEROS QUE HICIERON LA RUTA SEVILLA-LISBOA EN BICICLETA

Seis meses después de su publicación, ya tenemos las primeras impresiones del cicloviaje entre Sevilla y Lisboa (Ruta Hispalis-Olisipo) por parte de algunos viajeros que adquirieron la guía y la han realizado. Esto es el resumen de los correos enviados por estos:

Muy buenas José Ignacio;

Hace ya entorno a un mes que regresamos del viaje Sevilla- Lisboa en bici y tenía pendiente escribirte, como siga pasando tiempo se me va a olvidar las cuestiones a comentar.

Antes de nada agradecerte el trabajo realizado en el diseño de la ruta, nos ha encantado, hemos disfrutado muchísimo y sin lugar a dudas sin disponer del itinerario que nos facilitaste habría sido un viaje muy diferente, pues es complicado acertar en la selección de recorridos por terrenos que no se conocen, el diseño de la ruta nos ha encantado y sorprendido, el tramo español toda la zona de sierra tiene paisajes que hemos disfrutado muchísimo sobre la bici, el Alentejo la tranquilidad de los pueblos nos ha relajado muchísimo y la zona de marisma cercana a Lisboa personalmente me sorprendió mucho por el cambio de paisaje. Había pasado anteriormente por partes de este recorrido o tramos próximos pero no en bicicleta y tenía claro que los recorridos son diferentes cuando se transitan en bici, sigo estando más convencida de ello.

Muchas gracias de nuevo por la ruta. Una amiga tiene la ruta de la costa portuguesa del libro que escribistes y tengo pendiente que me deje verla. Aún así espero que sigas diseñando nuevo recorridos que nos iremos anotando en las lista de viajes pendientes . ;-)

Elena (Almería)

 

Hola, José. ¿Qué tal?

Quería decirte que he terminado (bueno, casi) el viaje HISPALIS-OLISIPO. ¡Enhorabuena! La ruta es preciosa. Jamás habría encontrado esos caminos sin tu libro. Llevaba un GPS en el manillar y mi Kindle en uno de las alforjas delanteras, donde podía consultarlo fácilmente.Felicitaciones, de nuevo, por la guía de cicloviaje. He pedaleado por algunos de los caminos más bellos que he visto nunca y he tenido experiencias inolvidables.

Un saludo

James (California)

 

Yo compré la guía con los tracks y tengo pendiente hacer alguna

etapa desde Sevilla, me pareció un trabajo EXCEPCIONAL, detallado al

máximo y con todas las posibilidades de alojamiento, comida, etc

Emilio Alcántara (Sevilla)

 

Muy buenas Pepe,

No nos conocemos pero te aseguro que tu guia Hispalis-Olisipo (Pedaleando de Sevilla a Lisboa por los viejos caminos) con sus tracks me la conozco muy bien, la utilizamos mi hermano y yo para llegar este verano a Lisboa como primera parte de un Camino de Santiago Portugués desde Sevilla. Fue mi hermano (Sixto) quien contactó contigo para adquirir la guia. No sabes la de veces que te nombramos en el viaje (para bien por supuesto). Me gustaría conocerte y participar en tus rutas, aunque no me resultará posible en la del 14 de octubre

Saludos

Julio García

 

Mi agradecimiento a todos ellos: Elena, James, Julio, Sixto y Emilio, por enviar sus impresiones y también comentar algunos aspectos que creen que se podría mejorar. Todos estos comentarios me ayudan a intentar ir actualizandola a mejor y a tener más motivos para aconsejar la realización de esta bonita gran ruta ibérica en bicicleta.


 
 
Pedaleando de Sevilla a Lisboa por los viejos caminos

 
© 2012, José Ignacio Idígoras Santos.

 

COMENTARIOS DE LOS VIAJEROS QUE HICIERON LA RUTA SEVILLA-LISBOA EN BICICLETA
Buenos días a todos/as:
Seis meses después de su publicación, ya tenemos las primeras impresiones del cicloviaje entre Sevilla y Lisboa (Ruta Hispalis-Olisipo) por parte de algunos viajeros que adquirieron la guía y la han realizado. Esto es el resumen de los correos enviados por estos:
Muy buenas José Ignacio;
Hace ya entorno a un mes que regresamos del viaje Sevilla- Lisboa en bici y tenía pendiente escribirte, como siga pasando tiempo se me va a olvidar las cuestiones a comentar.
Antes de nada agradecerte el trabajo realizado en el diseño de la ruta, nos ha encantado, hemos disfrutado muchísimo y sin lugar a dudas sin disponer del itinerario que nos facilitaste habría sido un viaje muy diferente, pues es complicado acertar en la selección de recorridos por terrenos que no se conocen, el diseño de la ruta nos ha encantado y sorprendido, el tramo español toda la zona de sierra tiene paisajes que hemos disfrutado muchísimo sobre la bici, el Alentejo la tranquilidad de los pueblos nos ha relajado muchísimo y la zona de marisma cercana a Lisboa personalmente me sorprendió mucho por el cambio de paisaje. Había pasado anteriormente por partes de este recorrido o tramos próximos pero no en bicicleta y tenía claro que los recorridos son diferentes cuando se transitan en bici, sigo estando más convencida de ello.
Muchas gracias de nuevo por la ruta. Una amiga tiene la ruta de la costa portuguesa del libro que escribistes y tengo pendiente que me deje verla. Aún así espero que sigas diseñando nuevo recorridos que nos iremos anotando en las lista de viajes pendientes . ;-)
Elena (Almería)

Hola, José. ¿Qué tal?

Quería decirte que he terminado (bueno, casi) el viaje HISPALIS-OLISIPO. ¡Enhorabuena! La ruta es preciosa. Jamás habría encontrado esos caminos sin tu libro. Llevaba un GPS en el manillar y mi Kindle en uno de las alforjas delanteras, donde podía consultarlo fácilmente.Felicitaciones, de nuevo, por la guía de cicloviaje. He pedaleado por algunos de los caminos más bellos que he visto nunca y he tenido experiencias inolvidables. 
Un saludo
James (California)

Yo compré la guía con los tracks y tengo pendiente hacer alguna 
etapa desde Sevilla, me pareció un trabajo EXCEPCIONAL, detallado al 
máximo y con todas las posibilidades de alojamiento, comida, etc 
Emilio Alcántara (Sevilla)

Muy buenas Pepe,

No nos conocemos pero te aseguro que tu guia Hispalis-Olisipo (Pedaleando de Sevilla a Lisboa por los viejos caminos) con sus tracks me la conozco muy bien, la utilizamos mi hermano y yo para llegar este verano a Lisboa como primera parte de un Camino de Santiago Portugués desde Sevilla. Fue mi hermano (Sixto) quien contactó contigo para adquirir la guia. No sabes la de veces que te nombramos en el viaje (para bien por supuesto). Me gustaría conocerte y participar en tus rutas, aunque no me resultará posible en la del 14 de octubre 
Saludos

Julio García 

Mi agradecimiento a todos ellos: Elena, James, Julio, Sixto y Emilio, por enviar sus impresiones y también comentar algunos aspectos que creen que se podría mejorar. Todos estos comentarios me ayudan a intentar ir actualizandola a mejor y a tener más motivos para aconsejar la realización de esta bonita gran ruta ibérica en bicicleta.
COMENTARIOS DE LOS VIAJEROS QUE HICIERON LA RUTA SEVILLA-LISBOA EN BICICLETA
Buenos días a todos/as:
Seis meses después de su publicación, ya tenemos las primeras impresiones del cicloviaje entre Sevilla y Lisboa (Ruta Hispalis-Olisipo) por parte de algunos viajeros que adquirieron la guía y la han realizado. Esto es el resumen de los correos enviados por estos:
Muy buenas José Ignacio;
Hace ya entorno a un mes que regresamos del viaje Sevilla- Lisboa en bici y tenía pendiente escribirte, como siga pasando tiempo se me va a olvidar las cuestiones a comentar.
Antes de nada agradecerte el trabajo realizado en el diseño de la ruta, nos ha encantado, hemos disfrutado muchísimo y sin lugar a dudas sin disponer del itinerario que nos facilitaste habría sido un viaje muy diferente, pues es complicado acertar en la selección de recorridos por terrenos que no se conocen, el diseño de la ruta nos ha encantado y sorprendido, el tramo español toda la zona de sierra tiene paisajes que hemos disfrutado muchísimo sobre la bici, el Alentejo la tranquilidad de los pueblos nos ha relajado muchísimo y la zona de marisma cercana a Lisboa personalmente me sorprendió mucho por el cambio de paisaje. Había pasado anteriormente por partes de este recorrido o tramos próximos pero no en bicicleta y tenía claro que los recorridos son diferentes cuando se transitan en bici, sigo estando más convencida de ello.
Muchas gracias de nuevo por la ruta. Una amiga tiene la ruta de la costa portuguesa del libro que escribistes y tengo pendiente que me deje verla. Aún así espero que sigas diseñando nuevo recorridos que nos iremos anotando en las lista de viajes pendientes . ;-)
Elena (Almería)

Hola, José. ¿Qué tal?

Quería decirte que he terminado (bueno, casi) el viaje HISPALIS-OLISIPO. ¡Enhorabuena! La ruta es preciosa. Jamás habría encontrado esos caminos sin tu libro. Llevaba un GPS en el manillar y mi Kindle en uno de las alforjas delanteras, donde podía consultarlo fácilmente.Felicitaciones, de nuevo, por la guía de cicloviaje. He pedaleado por algunos de los caminos más bellos que he visto nunca y he tenido experiencias inolvidables. 
Un saludo
James (California)

Yo compré la guía con los tracks y tengo pendiente hacer alguna 
etapa desde Sevilla, me pareció un trabajo EXCEPCIONAL, detallado al 
máximo y con todas las posibilidades de alojamiento, comida, etc 
Emilio Alcántara (Sevilla)

Muy buenas Pepe,

No nos conocemos pero te aseguro que tu guia Hispalis-Olisipo (Pedaleando de Sevilla a Lisboa por los viejos caminos) con sus tracks me la conozco muy bien, la utilizamos mi hermano y yo para llegar este verano a Lisboa como primera parte de un Camino de Santiago Portugués desde Sevilla. Fue mi hermano (Sixto) quien contactó contigo para adquirir la guia. No sabes la de veces que te nombramos en el viaje (para bien por supuesto). Me gustaría conocerte y participar en tus rutas, aunque no me resultará posible en la del 14 de octubre 
Saludos

Julio García 

Mi agradecimiento a todos ellos: Elena, James, Julio, Sixto y Emilio, por enviar sus impresiones y también comentar algunos aspectos que creen que se podría mejorar. Todos estos comentarios me ayudan a intentar ir actualizandola a mejor y a tener más motivos para aconsejar la realización de esta bonita gran ruta ibérica en bicicleta.
COMENTARIOS DE LOS VIAJEROS QUE HICIERON LA RUTA SEVILLA-LISBOA EN BICICLETA
Buenos días a todos/as:
Seis meses después de su publicación, ya tenemos las primeras impresiones del cicloviaje entre Sevilla y Lisboa (Ruta Hispalis-Olisipo) por parte de algunos viajeros que adquirieron la guía y la han realizado. Esto es el resumen de los correos enviados por estos:
Muy buenas José Ignacio;
Hace ya entorno a un mes que regresamos del viaje Sevilla- Lisboa en bici y tenía pendiente escribirte, como siga pasando tiempo se me va a olvidar las cuestiones a comentar.
Antes de nada agradecerte el trabajo realizado en el diseño de la ruta, nos ha encantado, hemos disfrutado muchísimo y sin lugar a dudas sin disponer del itinerario que nos facilitaste habría sido un viaje muy diferente, pues es complicado acertar en la selección de recorridos por terrenos que no se conocen, el diseño de la ruta nos ha encantado y sorprendido, el tramo español toda la zona de sierra tiene paisajes que hemos disfrutado muchísimo sobre la bici, el Alentejo la tranquilidad de los pueblos nos ha relajado muchísimo y la zona de marisma cercana a Lisboa personalmente me sorprendió mucho por el cambio de paisaje. Había pasado anteriormente por partes de este recorrido o tramos próximos pero no en bicicleta y tenía claro que los recorridos son diferentes cuando se transitan en bici, sigo estando más convencida de ello.
Muchas gracias de nuevo por la ruta. Una amiga tiene la ruta de la costa portuguesa del libro que escribistes y tengo pendiente que me deje verla. Aún así espero que sigas diseñando nuevo recorridos que nos iremos anotando en las lista de viajes pendientes . ;-)
Elena (Almería)

Hola, José. ¿Qué tal?

Quería decirte que he terminado (bueno, casi) el viaje HISPALIS-OLISIPO. ¡Enhorabuena! La ruta es preciosa. Jamás habría encontrado esos caminos sin tu libro. Llevaba un GPS en el manillar y mi Kindle en uno de las alforjas delanteras, donde podía consultarlo fácilmente.Felicitaciones, de nuevo, por la guía de cicloviaje. He pedaleado por algunos de los caminos más bellos que he visto nunca y he tenido experiencias inolvidables. 
Un saludo
James (California)

Yo compré la guía con los tracks y tengo pendiente hacer alguna 
etapa desde Sevilla, me pareció un trabajo EXCEPCIONAL, detallado al 
máximo y con todas las posibilidades de alojamiento, comida, etc 
Emilio Alcántara (Sevilla)

Muy buenas Pepe,

No nos conocemos pero te aseguro que tu guia Hispalis-Olisipo (Pedaleando de Sevilla a Lisboa por los viejos caminos) con sus tracks me la conozco muy bien, la utilizamos mi hermano y yo para llegar este verano a Lisboa como primera parte de un Camino de Santiago Portugués desde Sevilla. Fue mi hermano (Sixto) quien contactó contigo para adquirir la guia. No sabes la de veces que te nombramos en el viaje (para bien por supuesto). Me gustaría conocerte y participar en tus rutas, aunque no me resultará posible en la del 14 de octubre 
Saludos

Julio García 

Mi agradecimiento a todos ellos: Elena, James, Julio, Sixto y Emilio, por enviar sus impresiones y también comentar algunos aspectos que creen que se podría mejorar. Todos estos comentarios me ayudan a intentar ir actualizandola a mejor y a tener más motivos para aconsejar la realización de esta bonita gran ruta ibérica en bicicleta.
COMENTARIOS DE LOS VIAJEROS QUE HICIERON LA RUTA SEVILLA-LISBOA EN BICICLETA
Buenos días a todos/as:
Seis meses después de su publicación, ya tenemos las primeras impresiones del cicloviaje entre Sevilla y Lisboa (Ruta Hispalis-Olisipo) por parte de algunos viajeros que adquirieron la guía y la han realizado. Esto es el resumen de los correos enviados por estos:
Muy buenas José Ignacio;
Hace ya entorno a un mes que regresamos del viaje Sevilla- Lisboa en bici y tenía pendiente escribirte, como siga pasando tiempo se me va a olvidar las cuestiones a comentar.
Antes de nada agradecerte el trabajo realizado en el diseño de la ruta, nos ha encantado, hemos disfrutado muchísimo y sin lugar a dudas sin disponer del itinerario que nos facilitaste habría sido un viaje muy diferente, pues es complicado acertar en la selección de recorridos por terrenos que no se conocen, el diseño de la ruta nos ha encantado y sorprendido, el tramo español toda la zona de sierra tiene paisajes que hemos disfrutado muchísimo sobre la bici, el Alentejo la tranquilidad de los pueblos nos ha relajado muchísimo y la zona de marisma cercana a Lisboa personalmente me sorprendió mucho por el cambio de paisaje. Había pasado anteriormente por partes de este recorrido o tramos próximos pero no en bicicleta y tenía claro que los recorridos son diferentes cuando se transitan en bici, sigo estando más convencida de ello.
Muchas gracias de nuevo por la ruta. Una amiga tiene la ruta de la costa portuguesa del libro que escribistes y tengo pendiente que me deje verla. Aún así espero que sigas diseñando nuevo recorridos que nos iremos anotando en las lista de viajes pendientes . ;-)
Elena (Almería)

Hola, José. ¿Qué tal?

Quería decirte que he terminado (bueno, casi) el viaje HISPALIS-OLISIPO. ¡Enhorabuena! La ruta es preciosa. Jamás habría encontrado esos caminos sin tu libro. Llevaba un GPS en el manillar y mi Kindle en uno de las alforjas delanteras, donde podía consultarlo fácilmente.Felicitaciones, de nuevo, por la guía de cicloviaje. He pedaleado por algunos de los caminos más bellos que he visto nunca y he tenido experiencias inolvidables. 
Un saludo
James (California)

Yo compré la guía con los tracks y tengo pendiente hacer alguna 
etapa desde Sevilla, me pareció un trabajo EXCEPCIONAL, detallado al 
máximo y con todas las posibilidades de alojamiento, comida, etc 
Emilio Alcántara (Sevilla)

Muy buenas Pepe,

No nos conocemos pero te aseguro que tu guia Hispalis-Olisipo (Pedaleando de Sevilla a Lisboa por los viejos caminos) con sus tracks me la conozco muy bien, la utilizamos mi hermano y yo para llegar este verano a Lisboa como primera parte de un Camino de Santiago Portugués desde Sevilla. Fue mi hermano (Sixto) quien contactó contigo para adquirir la guia. No sabes la de veces que te nombramos en el viaje (para bien por supuesto). Me gustaría conocerte y participar en tus rutas, aunque no me resultará posible en la del 14 de octubre 
Saludos

Julio García 

Mi agradecimiento a todos ellos: Elena, James, Julio, Sixto y Emilio, por enviar sus impresiones y también comentar algunos aspectos que creen que se podría mejorar. Todos estos comentarios me ayudan a intentar ir actualizandola a mejor y a tener más motivos para aconsejar la realización de esta bonita gran ruta ibérica en bicicleta.